La postal de la isla Saona que da la vuelta al mundo y que motiva las excursiones al área protegida más visitada del país es atractiva y colorida. Es la estampa perfecta del paraíso playero y pertenece a Mano Juan, el pueblito pesquero fundado en los primeros años de la década del 40 del siglo pasado al sureste de la más grande de las islas adyacentes dominicanas. Pero algo ha cambiado en los últimos años que no se registra en las postales. Las casetas están cerradas. Algo ocurre en Mano Juan que ha impulsado a sus pocos habitantes a solicitar una visita especial: la del presidente de la República, que nunca los ha visitado. ¿Se animaría a hacerlo?
Mano Juan tendría mucho más que ofrecer como destino si a los turistas que visitan el Parque Nacional del Este les permitieran descubrirlo, explorarlo y consumirlo como cualquier destino turístico: conocer su gente, disfrutar su gastronomía, recorrer sus senderos, explorar sus cuevas y comprar en sus chinchorros, como les dicen aquí a los colmaditos. Sigue leyendo «En Mano Juan esperan que el Presidente los visite»
