Una campaña iniciada por ecologistas mexicanos que quieren disminuir el consumo de huevos de tortugas marinas ha desatado una controversia con los grupos feministas de ese país, quienes alegan que la campaña es sexista, ya que perpetúa la imagen de la mujer como objeto sexual.
Los conservacionistas mexicanos están desesperados, porque a pesar de los esfuerzos de los grupos privados y del gobierno, que han logrado reducir la depredación, cada año cientos de nidos son saqueados para vender sus huevos a hombres que los consideran una especie de «viagras» naturales.Sigue leyendo «Mitos sobre el poder afrodisíaco de las tortugas»
